Si en el Dakar no se es realista, no hay que correr. Es una de las premisas que hay que seguir para terminar -intactos- el rally por caminos de tierra más exigente del planeta. “Buena entrada en calor”, escribió Manuel Andújar en sus redes sociales. “Me he sentido muy bien. El prólogo siempre es así, da un poco de nervios”, reconoció Kevin Benavides. Ni el bonaerense hizo un festín por su triunfo en Cuatriciclos; ni el salteño, un drama por su cuarto puesto conseguido en Motos en Arabia Saudita.

La victoria inicial de Andújar no marca un camino certero hacia la defensa del título, tampoco lo de Benavides pone incertidumbre en la misma meta que él persigue. Los primeros 19 kilómetros cronometrados casi no inciden en el desarrollo de la competencia, según los protagonistas. “La carrera empieza recién mañana (por hoy)”, no dudó en establecer Benavides. Una parte de la etapa 1 (sigue hoy, ver aparte) unió Yeda con Hail. La caravana se encontró con pistas arenosas al ciento por ciento, en las que los competidores tuvieron que subir y bajar dunas.

“El comienzo fue bueno a pesar de renegar un poco con el seteo del cuatri. Lo vamos a mejorar”, contó Andújar en Instagram. El nacido en Lobos fue el que inauguró el camino, una situación con doble interpretación. El Dakar no escapa al dicho “sobre gustos no hay nada escrito”: abrir el camino puede ser positivo porque no hay “suciedad” por el paso de otros vehículos, o negativo porque no hay huella o línea qué seguir.

El panorama ambiguo no complicó a Andújar que le sacó 1’35” al francés Alexandre Giroud y 2’35” al chileno Giovanni Enrico, en un podio que sólo tuvo a la marca Yamaha.

Mientras tanto Benavides, que cambió de Honda a KTM, fue cuarto a dos minutos del vencedor, el australiano Daniel Sanders (KTM), que cronometró 55’30”. “Los primeros metros con la moto estaba un poco rígido, pero creo que he hecho un buen tiempo. Era importante porque ahora vamos a elegir el orden de partida”, celebró el salteño que quiere ser el primer dakariano en ganar con dos marcas de motocicletas diferentes. Segundo fue el chileno Pablo Quintanilla, reemplazante de Benavides en la marca japonesa, y tercero, Ross Branch, de Botswana (Yamaha).

En tanto en Autos, Nasser Al-Attiyah marcó el camino con su camioneta Toyota Hilux. En el segundo puesto irrumpió la primera singularidad de la edición 44 del Dakar: Carlos Sainz logró poner un vehículo eléctrico en el podio. El Audi RS Q e-tron es uno de los cuatro autos que diseñó la marca de los cuatro anillos. Esta edición pone en marcha la primera fase del programa “Dakar Future”, que marca como objetivo conseguir un ciento por ciento de vehículos con bajas emisiones de carbono para 2030. En la divisional, el sudafricano Brian Baragwanath terminó tercero con un prototipo Century.

En el décimo lugar del clasificador, a 1’6” de diferencia, se ubicó el mendocino Orlando Terranova (Bahrain Raid Xtreme), tres escalones más arriba que su comprovinciano Lucio Álvarez (Overdrive Toyota). Los otros dos pilotos cuyanos, Sebastián Halpern y Juan Cruz Yacopini llegaron en el puesto 18 y 25, respectivamente.

El chaqueño Juan Manuel Silva (Puma Energy Rally Team) debutó en Camiones en el 32º puesto, a 8’23” del ganador del día, el tetracampeón ruso Eduard Nikolaev.